Los fines de semana mi cocina se llena de color
Entre el jueves y el viernes recojo la verdura y los granos que voy a necesitar entre mis proveedores habituales , siempre pasando previamente por el mercado semanal de mi pueblo, para chequear las novedades.
¡El decorado perfecto para la función que va a empezar a ocurrir!
El sábado comienzo con el remojo o el lavado de todos los granos ecológicos como arroz salvaje, basmati integral, quinoa, lentejas, semillas, azukis, alubias mungo…
Algunas veces también comienzo a refrescar las masas madre de los panes sin gluten.
Imprimo las etiquetas y corto las bolsas.
Analizo las cantidades a preparar y calculo la proteína aproximada del alimento fuente.
Mientras me preparo unos mates, un montón de ollas comienzan a hervir para cocer primero todos los granos.
Nunca falta el momento cebolla, que dura un ratazo, y que cada persona que me ayuda en la cocina me pregunta si no existe un aparato que lo haga .¡Y la respuesta es , NO!
¡No sé, no me gusta! Y no puedo prescindir de este momento porque casi todo lo que cocino empieza con cebollita y un diente de ajo, y , cuando no me riñen me encanta un trocito de guindilla (depende si esa semana hay sensibles al picante me corto un poquito más).
El momento mandolina siempre está, a la que le tengo mucho respeto y siempre me ocupo personalmente, hasta de lavarla, secarla y colgarla de nuevo.
Obviamente el momento que más disfruto es el de probar todo, por esa razón el domingo mientras muchos se están comiendo una paellita en la playa, yo sigo en ayunas para poder probar, aliñar y darle un toque especial con mis especias ayurvédicas ecológicas hasta que tenga el sabor que yo quiero.
Termino el día envasando al vacío y etiquetando, para el día siguiente también levantarme con el alba para llenar los boxes de hielo, embolsar los menus y cargar la furgoneta ,y mientras, me vuelve a acompañar el mate cuando planifico la ruta.
Ya casi el trabajo listo, aunque falta que te lo lleve a casa.
Un trabajazo que me llena de ilusión y despierta toda mi creatividad.
